El creciente número de siniestros que ocurren como consecuencia del consumo de alcohol y las altas velocidades acercaron a las autoridades de algunos municipios y de la Policía Vial para analizar qué medidas se pueden tomar. En la capital, por ejemplo, anunciaron que dentro de unos pocos días comenzarán a realizarse controles de alcoholemia a la salida de los boliches, según informó Daniel García, jefe de Educación Vial de Tránsito.
Un informe elaborado por el funcionario muestra que en San Miguel de Tucumán las avenidas son las vías más peligrosas por la alta velocidad que los conductores levantan en ellas. El ranking de las más riesgosas está encabezado por la Ejército del Norte, que concentra el 9% del total de los choques significativos (con heridos o muertos) que hay en toda la cuidad.
Las avenidas Sarmiento y Siria son otras de las vías más riesgosas, al igual que la Benjamín Aráoz, la Belgrano, la Roca y la Mate de Luna.
García explicó que las carreras de autos o motos están prohibidas por la Ley Nacional de Tránsito. Las picadas se penalizan con tres años de prisión e inhabilitación para conducir por el doble de tiempo de la condena.
Sin embargo, ni en los municipios ni en la provincia hay conductores sancionados por esta falta. Tampoco se hacen controles por exceso de velocidad.
En aquellos lugares denunciados como pistas de alta velocidad la Policía realiza controles, generalmente después que ocurre un hecho grave. Esto sucede en la actualidad con la avenida Presidente Perón, que fue el escenario de dos accidentes graves en un lapso de sólo siete días.
"Anoche (por el viernes a la noche) comenzamos a hacer controles en conjunto con la Municipalidad de Yerba Buena", explicó el director de la Policía Vial, comisario Héctor Cheín. "Empezamos a la medianoche y terminamos al amanecer. Estos operativos van a seguir. En las primeras horas ya detectamos muchas infracciones. Además de evaluar si los conductores estaban ebrios, hicimos trabajos de concientización", señaló, y añadió que también se realizan procedimientos similares en otros puntos de la provincia. "Hay muchos lugares donde los jóvenes ponen el pie en el acelerador. No damos abasto", opinó.